«TODOS SOMOS CONSUMIDORES. Y, EL CONSUMO LO ES TODO.»

El miércoles 4 de diciembre tuvo lugar en el Pati Manning la Jornada de Presentación de Resultados del Círculo de Comparación Intermunicipal de OMIC (Oficinas Municipales de Información al Consumidor), proyecto que Daleph ejecuta para la Diputación de Barcelona.

En el marco de esta Jornada, la Sra. Inmaculada Barral, Doctora en Derecho y profesora titular de la Universidad de Barcelona, ​​realizó la Conferencia Marco titulada «La mediación en el ámbito del consumo: una herramienta de fomento de la cohesión social».

Su ponencia comenzó con una de las frases más relevantes en materia de consumo: «Todos somos consumidores. Es el mayor grupo económico, que se ve afectado y afecta a todas las decisiones económicas públicas y privadas. Sin embargo, es el único grupo importante… las opiniones de los cuales no se escuchan suficientemente». Esta frase que formó parte del discurso «Mensaje especial en el Congreso para la protección del interés del consumidor» que el presidente John F Kennedy pronunció el 15 de marzo de 1962 en el Congreso de Estados Unidos, supuso que el 15 de marzo sea ​​el Día Mundial de los Derechos de los Consumidores.

Y es que, como remarcó la Inmaculada Barral: «Todos somos consumidores. Y, el consumo lo es todo»: alquilar o comprar una vivienda, pagar suministros básicos (como el agua, gas, luz, o telefonía), contratar un viaje (transporte, hostelería…), un producto financiero o un seguro obligatorio.

Sobre la actual situación de los derechos de los consumidores, sacamos las siguientes conclusiones de la jornada:

  • Actualmente, hay una abundante normativa en materia de protección del consumidor (principios conformidad, productos defectuosos …). Pero, faltan vías efectivas para poder ejercer los derechos de los consumidores: la vía judicial tiene un coste demasiado elevado para realizar reclamaciones de productos de poco coste.
  • La gran mayoría de los consumidores suelen desconocer el marco jurídico que los ampara.
  • Hay desequilibrios entre los consumidores y las empresas, sobre todo las grandes empresas. Muchas veces, estas ofrecen unos canales de comunicación que interponen barreras.
  • Ha crecido la conflictividad en materia de consumo en determinados sectores, especialmente en sectores clave, como los servicios financieros y bancarios (cláusulas suelo, derivados, etc.).
  • Así pues, la mejor herramienta que disponemos para ejercer nuestros derechos como consumidores son los medios alternativos de resoluciones de consumo: la mediación y el arbitraje.
  • Entre estos, destacamos especialmente el papel de la mediación porque es más flexible, implica un menor coste que la vía judicial, las reclamaciones se resuelven con más rapidez, el marco legal favorece la mediación (el arbitraje se define como segunda vía, tras la mediación) y ofrece garantías a las partes que han llegado al acuerdo.
  • Las OMIC, los servicios municipales de resolución de conflictos en materia de consumo, se consideran los entes más adecuados para recoger las incidencias en consumo por la proximidad y comodidad que ofrecen a la ciudadanía, porque cuentan con personal formado en materia de derechos de consumo y de mediación, y porque siendo administración pública, garantizan la imparcialidad en su papel como mediador.

Con todo, nos preguntamos, si como ciudadanos estamos obligados a consumir, la mediación es una vía efectiva de ejercer nuestros derechos como consumidores, y los entes locales son los más adecuados para ofrecer este servicio, ¿por qué no es un servicio de carácter obligatorio?

 

Laura López y Conchi Sánchez

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